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Acurrucado en el mismo corazón de los Pirineos, entre Toulouse y Andorra, el departamento de Ariège disfruta de extraordinarios paisajes, planicies y montañas. Tierra de los hombres desde la noche de los tiempos, Ariège posee emplazamientos históricos famosos, como la cueva de Niaux y sus importantes pinturas rupestres, el Castillo de Montségur, una vertiginosa ciudadela cátara y la ciudad antigua de Saint-Lizier con sus tesoros de arte románico. Unas mesas de prestigio le permitirán descubrir una cocina con acentos del Sudoeste creada a partir de productos locales de primera calidad.


Tierra de deporte y naturaleza 


País de montañas y lagos de altitud, Ariège se surca de sendas balizadas para las paseadas familiares o las excursiones más deportivas. A pie, a bicicleta, a caballo o a espalda de asno, el paseante descubre paisajes suntuosos marcados de gargantas, cascadas, aldeas y graneros. Se arreglan dos grandes ámbitos para el VTT: el lugar de Cominac y el de Chioula.


El invierno, Guzet-Neige, Ax Bonascre, Ascou Pailhère, los Montes de Olmes ofrecen a los aficionados de esquí alpino todas las sensaciones una buena deslizan. Ariège es, además el primer ámbito pirenaico para el esquí de fondo con la estación de la meseta de Beille que ofrece 75 km de pistas balizadas o la estación del Estanque de Lers, exactamente sobre Massat. Cruzada por GR 10, la reserva patrimonial del Mont-Valier cuya cumbre culmina a 2838 m es una del la más antigua de los Pirineos. De una superficie de 9000 Ha., supo guardar su carácter salvaje esto es el reino del isard, de la marmota, el águila, el gran urogallo, el quebrantahuesos barbudo y numerosos gorriones de montañas. En verano, el ONF propone visitas guiadas.


Tierra de historia 


Si Ariège supo guardar su carácter salvaje, no sigue siendo unas uno muy viejos tierras de historia. Así pues, presenta un conjunto excepcional de grutas adornadas de pinturas rupestres que datan para la mayoría del tiempo magadaléni. Conocida es la gruta de Niaux, celebra para la calidad de sus pinturas, pero se puede también visitar la gruta de la Vaca, cerca de Niaux, solo lugar francés donde el pubic puede ver en situ el resultado de 20 años de excavaciones, la gruta de Beideilhac : con bajos únicos relieves modelados en arcilla del mundo, la gruta de Mas de Azil cavado naturalmente al corazón del Plantaurel que ofrece un conjunto subterráneo singular, la gruta de Lombrives (Ussat) más extensa gruta de Europa abierta al público o aún el río subterráneo de Labouiche a 60 m bajo de tierra que es el más grande río subterráneo navegable de Europa.


El Parque pirenaico del Arte prehistórico de Tarascon-sur Ariège ofrece sobre 15 hectáreas un espacio lúdico, cultural y científico que permite descubrir este mundo de los primeros hombres y de las pinturas aujourd' hoy inaccesibles como las de Niaux.


Pero Ariège se ennorgueillit también de un patrimonio romance. El arte romance ariègeois es una mezcla original de arte romance español y de arte de Toulouse se caracterizado por una dura fe montañesa y paî. Además de la ciudad de Saint-Lizier que es uno de los conjuntos romances más notables de los Pirineos, Ariège ofrece un circuito turístico de capillas romances que datan para la mayoría del XIème o XIIème como la iglesia d Mongauch con sus frescos espléndidos, la capilla de Mercus y su pórtico tallado, Arnave con su coro cuadrado, Axiat, Mérens, Gesties, Miglos y su campanario cuadrado, Daumazan y su campanario a lado cortar, Sabar, uno de los más antiguos santuarios de Midi-Pirineos. San Juan de Barras, verdadera joya del arte romance, la iglesia consolidada de Santo- Félix de Tournegat, Unac con sus puestos de mármol blanco y sus carpas y la muy misteriosa iglesia rupestre de Valles en parte troglodita y adornada de frescos romances. La Abadía de Combelongue (Rimont) fundada en 1138 por el Conde de Pallar es uno de los raros testimonios de una arquitectura romance de influencia mudéjar.


A partir del XIIème siglo Ariège fue una tierra de asilo para los cathares. Vestigios de esta epopeya trágica erizan aún sus tierras. El famoso Monségur, ciudadela cat emblemático donde se quemó 225 Perfectos vivos, elabora siempre sus defensas, el castillo de Roquefixade prójimo de Monségur, el castillo de Miglos, el castillo de Usson, y también el pueblo de Montaillou que fue el último lugar de subsistencia del catharisme popular de Ariège lo da prueba lo también de este período religioso sangriento.